México enfrenta una de las crisis de desaparición más graves del continente. Así lo concluye un reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que documenta cómo el fenómeno se ha expandido territorialmente y se relaciona cada vez más con dinámicas del crimen organizado, trata de personas y violencia estructural.

De acuerdo con el informe, al 3 de junio de 2025 el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) contabilizaba 128.713 personas desaparecidas en el país.

Los estados con mayor cantidad de casos son:

  • Jalisco: 15.330 personas desaparecidas,
  • Estado de México: 14.048,
  • Tamaulipas: 13.471.

La CIDH advierte que el fenómeno ya no puede entenderse únicamente como hechos aislados, sino como una problemática compleja donde convergen criminalidad organizada, debilidad institucional, corrupción, violencia de género y ausencia de respuestas efectivas del Estado.

Hombres jóvenes: el perfil predominante

El informe señala que el 76,83% de las personas desaparecidas son hombres, principalmente entre los 20 y 34 años. La CIDH identifica zonas particularmente afectadas por la actividad de grupos criminales, como el llamado “Corredor del Pacífico”, integrado por Colima, Nayarit, Jalisco y Sinaloa.

Aunque los hombres representan la mayoría de casos totales, el informe también advierte un patrón especialmente alarmante respecto a niñas y adolescentes. Según la CIDH existen más de 29.503 mujeres desaparecidas en México, y el rango con más casos corresponde a jóvenes entre 15 y 19 años, con 6.141 desapariciones.

Además, entre los 12 y 16 años desaparecen más mujeres que hombres, 5.454 niñas y adolescentes desaparecidas, frente a 4.266 hombres de la misma edad. Este fenómeno se vincula con violencia de género, trata de personas, explotación sexual principalmente. El informe advierte que muchas víctimas son captadas mediante redes sociales, plataformas de videojuegos o engaños para aislarlas emocionalmente de sus familias o amigos.

Otro de los focos de preocupación señalados son las desapariciones de personas migrantes. Se identifica corredores de alto riesgo en lugares como Baja California, Chihuahua, Sonara, entre otros. Aunque el registro oficial reporta únicamente 277 migrantes desaparecidos, organizaciones civiles consideran que la cifra real podría ser mucho mayor, muchas de estas desapariciones ocurren en rutas controladas por estructuras criminales dedicadas a tráfico de personas, extorsión o secuestro.

Impunidad y fallas estructurales

El informe de la CIDH documenta pérdida de expedientes, omisiones, ausencia de perspectiva de género o y deficiencias forenses. Como ejemplo emblemático menciona el caso de Rubí Marisol Frayre Escobedo y el posterior asesinato de su madre, Marisela Escobedo, quien denunció públicamente negligencia y corrupción institucional mientras exigía justicia. La Comisión considera que las desapariciones en México reflejan una crisis multidimensional donde confluyen violencia criminal, debilidad estatal, corrupción, desigualdad de género y altos niveles de impunidad.

Actualmente las autoridades mexicanas registran 75 mil cuerpos aún sin identificar, expertos señalan que se necesitarían más de 150 años para poder identificarlos.

Puede leer el informe completo acá: Desapariciones en México.

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